ELLA DICE QUE NO TIENE CORAZÓN. ÉL ES EL ÚNICO HOMBRE CAPAZ DE DEMOSTRARLE QUE MIENTE.
Sofía Hernández Gil tiene fama de implacable. En el trabajo es brillante, ambiciosa y capaz de devorar cualquier reto; en el amor, una mujer de hielo que no promete nada y siempre mantiene el control. O eso cree todo el mundo. Lo que nadie sabe es que lleva años enamorada de Diego, el exnovio de una de sus mejores amigas y el único hombre que jamás debería mirar de esa forma.
El problema es que Diego ahora vive en su casa. Y no solo es el compañero de piso perfecto: cocina, canta bajo la ducha, la cuida sin darse cuenta y ocupa cada rincón de una vida que Sofía intenta mantener ordenada a base de reglas, distancia y sarcasmo. Pero hay deseos que no entienden de lealtades pasadas, y convivir con lo prohibido convierte cada gesto cotidiano en una tentación imposible de ignorar.
Cuando una oferta profesional en Nueva York le abre la puerta a la vida que siempre creyó desear, Sofía encuentra la excusa perfecta para huir. Un océano entre ella y Diego podría ser la solución definitiva. Sin embargo, un viaje inesperado, montañas azules, un mar de niebla y un fin de semana lejos de todo harán saltar por los aires la línea que separa la amistad del deseo.
Porque Sofía puede conquistar una ciudad, dirigir un imperio de moda y fingir que nada la rompe. Pero Diego ha empezado a tocar justo donde nadie debía llegar.
Un romance contemporáneo intenso, sensual y adictivo sobre deseo prohibido, amistad, ambición, segundas oportunidades y una mujer que tendrá que decidir si de verdad quiere vivir sin corazón.


