Madrid, diciembre de 1991. La inspectora Blanca Sayago es una mujer inteligente, meticulosa e imparable, pero eso no impide que la subestimen en comisaría. Sin embargo, todo podría cambiar con su siguiente caso: el célebre escritor Guzmán Preciado ha aparecido ahorcado en su ático de la Gran Vía en una escena que reproduce un crimen narrado en una de sus novelas.
La investigación policial pronto se convertirá en una inmersión en el pasado oculto del escritor, cuya identidad lo vincula a un pueblo de Extremadura y a un crimen que se cometió en 1959 y que quedó sin resolver.
Hasta allí viajará Sayago, quien no solo deberá descubrir quién asesinó a Guzmán, sino que también tendrá que enfrentarse a su propia herida: cuando era niña, su hermana y ella fueron secuestradas por un hombre con un ojo sin iris. Tras cuarenta y cinco días de encierro, Blanca logró escapar. Su hermana no.
El peso de la púrpura plantea un juego de espejos entre vida y ficción en el que se exploran los mecanismos de poder, la corrupción moral y la sed de reconocimiento.






















