"¡Ama a Dios!". ¿Qué significa eso? ¿Acaso un personaje que está afuera, allá, y que me atisba? Eso no puede significar, sino que aceptes y vivas tu verdad, que te aceptes íntegramente, con la negación que conlleva tu afirmación, como lleva germen destructor todo fruto. Que vivas así: incierto, con auges afirmativos y podredumbres llenas de auroras. Sé humilde aceptante, aun de tu vanidad. Aceptarse y representarse (confesarse) es estar en Dios y amar a Dios.
Libro de los viajes o de las presencias
Commencez ce livre dès aujourd’hui pour 0 €
- Accédez à tous les livres de l'app pendant la période d'essai
- Sans engagement, annulez à tout moment
Auteur(e) :
Langue :
espagnol
Format :

Hackeando tu cerebro : Las claves para entender la mente

Cartas a Estanislao

Ízaro, el celta

Pederastia clerical o el retorno de lo suprimido

Don Mirócletes

El Hermafrodita dormido

Cartas a Simón 1950 – 1959

Los negroides : Ensayo sobre la Gran Colombia

El maestro de escuela

Una tesis. El derecho a no obedecer : La polémica, escritos del juez y el litigante y reflexiones sobre el oficio del abogado

Pensamientos de un viejo
