Lástima.
El vocablo lástima procede del latín ‘lastimar‘ que a su vez se relaciona con la palabra del latín vulgar ‘blastemar‘ que vendría a significar algo así como ‘observar a quien padece‘.
La lástima implica pasividad. La persona que siente lástima manifiesta un sentimiento pasivo o, lo que es lo mismo, expresa tristeza pero ausente de acción, aunque esté viendo a alguien sufrir por alguna razón. Se trataría de un sentimiento menos duradero.











