En un mundo hackeado por la inteligencia artificial y las transformaciones culturales, la evaluación tradicional está en jaque. Este libro aborda el impacto de la tecnología como un factor de ruptura que demanda el diseño de nuevas estrategias didácticas. Por eso, plantea una invitación estratégica para que los docentes y directivos transformen la sospecha y el control en una oportunidad de aprendizaje real.
La obra analiza la evaluación educativa como un fenómeno multidimensional y complejo en el escenario contemporáneo. Sus capítulos se basan en relatos potentes y ejemplos reales que permiten desarrollar una nueva agenda para el aula, con la mirada puesta en recrear las prácticas para que la evaluación refuerce el vínculo educativo con perspectiva de justicia curricular. Desde la construcción compartida de criterios hasta la devolución concebida como una "nueva clase", este libro ofrece herramientas para que las instituciones de todos los niveles dejen de ser un territorio de tensiones.











