Diego solo cree en lo que puede explicar la ciencia. Nora cree en las almas gemelas, en los libros que llegan cuando más los necesitas y en los amores capaces de desafiar cualquier lógica.
Cuando su vida se desmorona, Diego acaba en isla Gamela, un lugar pequeño, ventoso y lleno de vecinos que se empeñan en convertir a los desconocidos en familia. Allí lo espera Nora, luminosa, caótica y convencida de que el amor no cabe en ninguna teoría. Él solo quería silencio; ella parece decidida a demostrarle que a veces la vida cambia justo cuando dejas de controlarlo todo.
Mientras tanto, Laia intenta mantenerse lejos del mar que una vez fue su hogar, y Pablo, atrapado en su propia galaxia, busca una luz que lo ayude a orientarse. En una isla donde el viento nunca deja de susurrar, cuatro corazones heridos descubrirán que sanar también puede ser una forma de volver a amar.
Una novela romántica contemporánea, emotiva y luminosa sobre segundas oportunidades, comunidad, familia elegida y esos vínculos que llegan para recordarnos quiénes somos.
