París en femenino : Treinta escritoras europeas y americanas en la ciudad sin límites

Una revisión del canon de la literatura occidental donde las mujeres ocupan el lugar que les corresponde.

A finales del siglo XIX y en la primera mitad del XX París congregó a artistas e intelectuales, pero cuando se habla de la Belle époque y de la vanguardia posterior en el período de entreguerras apenas hay nombres de mujeres. ¿Existieron? Existieron, pero la historia las relegó a los márgenes. Fueron multitud, y su protagonismo no se limitó a crear obras maestras, ni siquiera a inventar salones literarios, dirigir editoriales, revistas o periódicos. En muchas ocasiones fueron también las que financiaron, animaron, sacaron del anonimato, descubrieron, difundieron, amaron y odiaron a los escritores hombres.

Este libro trata de remover o incluso agitar el canon de la literatura occidental para agregar luz en la ciudad que ya la tiene por méritos propios, pero que la crítica y los géneros biográficos siempre han enfocado en función de la vida y la producción literaria de los hombres. Recuperar estas figuras no es un gesto de corrección, sino un acto de justicia literaria: ampliar el relato para comprender, por fin, cómo se construyó realmente la modernidad.

Über dieses Buch

Una revisión del canon de la literatura occidental donde las mujeres ocupan el lugar que les corresponde.

A finales del siglo XIX y en la primera mitad del XX París congregó a artistas e intelectuales, pero cuando se habla de la Belle époque y de la vanguardia posterior en el período de entreguerras apenas hay nombres de mujeres. ¿Existieron? Existieron, pero la historia las relegó a los márgenes. Fueron multitud, y su protagonismo no se limitó a crear obras maestras, ni siquiera a inventar salones literarios, dirigir editoriales, revistas o periódicos. En muchas ocasiones fueron también las que financiaron, animaron, sacaron del anonimato, descubrieron, difundieron, amaron y odiaron a los escritores hombres.

Este libro trata de remover o incluso agitar el canon de la literatura occidental para agregar luz en la ciudad que ya la tiene por méritos propios, pero que la crítica y los géneros biográficos siempre han enfocado en función de la vida y la producción literaria de los hombres. Recuperar estas figuras no es un gesto de corrección, sino un acto de justicia literaria: ampliar el relato para comprender, por fin, cómo se construyó realmente la modernidad.