Famosa por sus bailes, sus vinos y su ambiente mediterráneo, justificaría por sí sola la visita. A poca distancia de su abigarrado centro colonial se encontrarán viñedos, cascadas y pistas senderistas en un paisaje alpino.
• Dormir bajo las estrellas y despertarse viendo el vuelo de los cóndores.
• Probar en este valle uno de los vinos elaborados a mayor altura.
• Pasear por las plácidas calles coloniales de la ciudad y contemplar a la gente desde un café en la plaza.
Incluye: Sur de Bolivia central, Tarija, Valle de la Concepción, Reserva Biológica Cordillera de Sama, Padcaya y Chaguaya, El Chaco, Villamontes.