¿Qué hace que una obra, un autor o una tradición sean considerados clásicos de la teología? ¿Siguen existiendo referentes comunes para el pensamiento teológico o la diversidad de voces ha transformado definitivamente el canon?
Este número de Concilium explora estas cuestiones desde la realidad de una Iglesia global y una teología contemporánea marcada por el diálogo intercultural, el legado del Vaticano II y las nuevas perspectivas hermenéuticas. Sus contribuciones revisan críticamente la noción de «clásico» a la luz de los desafíos ecuménicos, feministas, decoloniales e interreligiosos, mostrando cómo la tradición cristiana continúa siendo un espacio vivo de interpretación y renovación.
Un volumen de especial interés para comprender los debates que hoy configuran la investigación, la enseñanza y el futuro de la teología.












