Presentamos esta cuidadosa recopilación de cuentos ilustrados de la mejor novelista española del siglo XIX, Emilia Pardo Bazán, en una de sus facetas más desconocidas como precursora del cuento de tintes góticos en España.
Vampiro, El conjuro, Un destripador de antaño, Mi suicidio, La resucitada, El antepasado, El espectro, El mausoleo, Las espinas, La cana, El fantasma.
Once cuentos oscuros, sorprendentes, potentes y bellos exploran el mundo sobrenatural. Vampiros, fantasmas, espectros, magia negra y multitud de emociones desesperantes que nos transportarán de un plumazo hasta nuestros miedos más profundos.
Bellamente ilustrado con imágenes intervenidas del siglo XIX y principios del siglo XX.
Ilustraciones intervenidas de: Édouard de Beaumont, Charles Dana Gibson, Émile Bayard, William John Hennessy.
Presentamos esta cuidadosa recopilación de cuentos ilustrados de la mejor novelista española del siglo XIX, Emilia Pardo Bazán, en una de sus facetas más desconocidas como precursora del cuento de tintes góticos en España.
Vampiro, El conjuro, Un destripador de antaño, Mi suicidio, La resucitada, El antepasado, El espectro, El mausoleo, Las espinas, La cana, El fantasma.
Once cuentos oscuros, sorprendentes, potentes y bellos exploran el mundo sobrenatural. Vampiros, fantasmas, espectros, magia negra y multitud de emociones desesperantes que nos transportarán de un plumazo hasta nuestros miedos más profundos.
Bellamente ilustrado con imágenes intervenidas del siglo XIX y principios del siglo XX.
Ilustraciones intervenidas de: Édouard de Beaumont, Charles Dana Gibson, Émile Bayard, William John Hennessy.
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Emilia Pardo Bazán (La Coruña, 1851 - Madrid, 1921) fue novelista, poeta y crítica literaria. Pertenecía a una familia noble, lo que le facilitó una educación propia de su estatus social. La corriente que primó en sus escritos fue el Naturalismo, por lo que se considera una de sus introductoras en España. Además de su actividad literaria fue consejera de Instrucción Pública, activista del feminismo y, desde 1916 hasta su muerte, profesora de Literaturas Románicas en la Universidad de Madrid. Sitúa la trama de La tribuna (1883) en una fábrica de tabaco y adopta la corriente naturalista en Los pazos de Ulloa (1986), donde se vislumbran las atrocidades medievales de la vida rural gallega. En La madre naturaleza (1887) trata el incesto e Insolación (1899) y Morriña (1899) cierran su vertiente naturalista. Destacó también como ensayista y crítica, ejemplos de ello son La revolución y la novela en Rusia (1887) y La cuestión(1882-1883).