¿Por qué el tema de el doble ha sido preferido por autores y lectores a lo largo del tiempo? En última instancia me pregunto a mí mismo por qué este tema ha sido de interés infatigable para mí. ¿Es que toca un tema universal? ¿Es el doble un verdadero fantasma de todos los seres humanos? ¿Es un gran mito creado por el cerebro humano? La lectura y la relectura de estos cuentos me han planteado diversas preguntas. Sospecho que toca el corazón de la elección del tema en la narrativa y también que toca lo más íntimo del Yo del narrador. La apabullante conclusión es que los cuentos de el doble tocan una fibra sensible de todos los seres humanos; en estos cuentos siempre se encuentra algo de uno mismo. ¿Tenemos todos un doble? Si tenemos un inconsciente o tenemos un alma, la respuesta a esta pregunta es indudablemente positiva.
Franz Kafka es uno de los escritores más importantes de la Literatura del siglo XX. En contra de sus deseos, su obra ha llegado hasta nuestros días y sigue despertando la admiración y el asombro del público contemporáneo. Entre sus obras más importantes se encuentran El proceso, La condena y La metamorfosis, uno de los relatos más conmovedores e inquietantes de la literatura de todos los tiempos.
Edgar Allan Poe hijo de unos actores ambulantes de teatro, se quedó huérfano a los dos años. Fue criado por John Allan, un hombre de negocios rico, y educado en Inglaterra y Norteamérica. Su vida universitaria fue rebelde y libertina, en esta época es cuando el poeta empieza a beber, hasta que es expulsado de la Universidad de Virginia por jugador. En 1827 escribió su primer volumen de poesías, Tamerlán, en la que se denota una leve inclinación byroniana. En 1830 lo admitieron en la Academia Militar de West Point, de la que pronto fue expulsado. A partir de entonces se inicia su agitada carrera literaria.Vivía al día, como periodista con un sueldo mediocre, pero estas actividades lo llevaron a conseguir muchos trabajos en calidad de colaborador y posteriormente, llegar a la dirección de numerosos periódicos, entre ellos el Southern Literary Messenger, el cual se convirtió bajo su dirección en el más importante periódico del sur. Por todos estos empleos recibía un sueldo mísero, pero a cambio le daban la oportunidad de publicar sus relatos, lo que le proporcionó fama; sin embargo, la mayor parte del tiempo vivió el la más absoluta miseria, con algunos lapsos de relativa calma.
Robert Louis Stevenson (Edimburgo, Gran Bretaña, 1850 – Vailima, Samoa, 1894), hijo de un dominante constructor de faros, tuvo desde niño varias crisis pulmonares que le llevaron a una constante y nostálgica peregrinación en busca de climas más cálidos, hasta que en 1888 embarca hacia los mares del Sur y se establece en Samoa con su mujer, cumpliendo así el sueño de su corta vida. Sus estudios de náutica, que más tarde abandonaría por los de derecho, le permitieron entrar en contacto con las gentes y costumbres marineras, ingredientes fundamentales en algunas de sus obras más conocidas, como La isla del tesoro, La flecha negra o El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
Herbert George Wells (Gran Bretaña, 1866-1946). Periodista, ensayista y novelista mundialmente conocido por sus obras de ciencia ficción. Una figura fundamental del pensamiento occidental del siglo XX.
Guy de Maupassant (Dieppe, Francia, 1850 – París, 1893) fue discípulo de Gustave Flaubert y coetáneo de Émile Zola, y escribió más de trescientos cuentos y relatos. La publicación de Bola de sebo (1880) le mereció el reconocimiento en el mundo literario. Entre sus temas más tratados se encuentran la Normadía rural, la pequeña burguesía, la mediocridad del funcionariado, la guerra franco-prusiana, las aventuras amorosas y las alucinaciones propias (como en La casa Tellier o Los cuentos de la becada). Destacó especialmente en el género del terror, llegándose a equiparar con un maestro como Edgar Allan Poe. En estos relatos es notable la obsesión del autor por la muerte y lo sobrenatural (¿Quién sabe?, La noche o El Horla). También es autor de cinco novelas. Pasó sus últimos años aquejado de los problemas psicológicos, que ya lo habían acompañado a lo largo de su vida, y fue ingresado en un manicomio, con graves síntomas de demencia.