Uno de los argumentos claves aducidos para apoyar la repetida idea de que Tirso de Molina es un creador de personajes de relieve es la existencia de obras como El melancólico. Esta es una comedia psicológica donde se revela el ingenio y talento de Tirso cuando se trata dibujar el perfil de sus personajes. En este caso la obra se centra describir el aspecto psicológico del melancólico Rogerio.
En El melancólico, el noble Rogerio, presuntamente hijo de Pinardo, se enamora de Leonisa, una pastora. Sin embargo, el Duque, que es realmente el padre de Rogerio, quiere que este último se case con Clemencia, deseada también por Enrique. Hacia el final de la obra Rogerio cae en la melancolía cuando es enviado a la corte del Duque y separado de Leonisa.
Uno de los argumentos claves aducidos para apoyar la repetida idea de que Tirso de Molina es un creador de personajes de relieve es la existencia de obras como El melancólico. Esta es una comedia psicológica donde se revela el ingenio y talento de Tirso cuando se trata dibujar el perfil de sus personajes. En este caso la obra se centra describir el aspecto psicológico del melancólico Rogerio.
En El melancólico, el noble Rogerio, presuntamente hijo de Pinardo, se enamora de Leonisa, una pastora. Sin embargo, el Duque, que es realmente el padre de Rogerio, quiere que este último se case con Clemencia, deseada también por Enrique. Hacia el final de la obra Rogerio cae en la melancolía cuando es enviado a la corte del Duque y separado de Leonisa.
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Seudónimo de Fray Gabriel Téllez nació en Madrid en 1579 o 1584 (ambas fechas aparecen en su biografía). Siendo muy joven ingresó en la Orden de la Merced y estuvo en América de donde regresó a los dos años para vivir largo tiempo en Toledo, donde fue Superior del convento de los Mercedarios. Se dio a conocer como escritor de comedias con el seudónimo de Tirso de Molina, pero denunciado por su labor teatral dejó de escribir durante diez años. Cultivó todos los géneros en uso en su época y sus obras pueden dividirse en autos sacramentales, comedias religiosas, comedias de historia nacional, comedias de carácter, comedias de intrigas, las grandes creaciones dramáticas y obras en prosa. El elemento relevante de su teatro es la creación de caracteres psicológicos, especialmente femeninos y el uso de una mayor naturalidad. En su obra abundan los paralelismos entre la vida temporal y la eterna, entre la vida religiosa y mundana, entre amores místicos y profanos. Sus dos obras más conocidas son Don Gil de las calzas verdes y El burlador de Sevilla.