Tom Canty es un niño pobre, cuya vida dará un giro completo al acercarse a palacio y cruzarse con el príncipe Eduardo. Gracias a su asombroso parecido físico, ambos podrán intercambiar sus identidades, lo que permitirá al príncipe conocer la vida real y a Tom el lujo y la suntuosidad de un mundo radicalmente opuesto al suyo. La historia se desarrolla en Londres, en el siglo XVI, durante el reinado de Enrique VIII. Hasta que consigan regresar a su identidad primera, los dos muchachos pasarán por innumerables peripecias.
Casi todo el mundo sabe hoy quien es Mark Twain, pero pocos saben que su verdadero nombre era Samuel Langhorne Clemens y que nació prematuramente en Florida, en el Estado de Missouri, en 1835. A los veinte años, tras haber sido tipógrafo en un pueblo del Mississipi, vagabundeaba ya por el Estado de Nevada en busca de plata, que jamás encontró, y a los 35, era hombre casado y célebre. Inquieto, aventurero y vital en su juventud, en la madurez, no contento con el éxito como escritor, cayó presa del afán de dinero, que le llevó a arruinarse en más de una ocasión y a alejarse de su mujer y de sus hijas. Su vida fue la de un hombre contradictorio, eternamente insatisfecho. Treinta y siete volúmenes ocupa su obra completa, lo cual nos indica lo poco que sabemos del creador de los inefables Tom Sawyer y Huckleberry Finn, compañeros inseparables de nuestra infancia.
El libro es buenísimo, lo he visto en película varias veces pero como casi siempre, el libro es mejor. Bien narrado aunque sean sudamericanos porque es tipo teatro no importa tanto. Deberían de poner si el narrador/ra es sudamericano/na. No es racismo es buena lectura sin confusión por mala pronunciación de eses, citas y ces, tildes y acentos ignorados o carentes de ellos, incluso increíble pero cierto, varios acentos en una sola palabra. El caso es que al oírlo causa confusión y descentra de la buena escucha. Gracias y un saludo a los amantes de los libros.
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Cristina
8/5/2023
El libro es buenísimo, lo he visto en película varias veces pero como casi siempre, el libro es mejor. Bien narrado aunque sean sudamericanos porque es tipo teatro no importa tanto. Deberían de poner si el narrador/ra es sudamericano/na. No es racismo es buena lectura sin confusión por mala pronunciación de eses, citas y ces, tildes y acentos ignorados o carentes de ellos, incluso increíble pero cierto, varios acentos en una sola palabra. El caso es que al oírlo causa confusión y descentra de la buena escucha. Gracias y un saludo a los amantes de los libros.
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