Dos visiones del espíritu japonés a través de las miradas de dos grandes autores. Occidente y Oriente se entrecruzan en la crónica del viaje de Rudyard Kipling a tierras niponas y el código del Samurai de Inazo Nitobe. Dos textos inspiradores que retratan el paisaje del alma y el misterio de Japón, acompañados de bellísimas ilustraciones y fotografías antiguas.
Rudyard Kipling nació en Bombay, India, pero sus padres lo trasladaron a Londres a estudiar, por lo que durante unos cuantos años vivió separado de ellos. Según su familia, Kipling gozaba leyendo en voz alta sus propias historias y él mismo se reía a carcajadas de sus bromas. Al terminar los estudios, se dedicó al periodismo y a los veintiún años escribió su primer libro, al que le siguieron muchos más, entre poemas y narraciones, inspirados, en gran parte, en los viajes que durante años hizo por todo el mundo y en su interés por las ciencias naturales. En reconocimiento, el Reino Unido nombró una nueva especie de cocodrilo prehistórico con su nombre, el Goniopholis kiplingi. También se le nombró Caballero de la Orden del Imperio Británico en tres ocasiones, honores que rechazó, y en 1907 fue el ganador del Premio Nobel de Literatura más joven hasta la fecha.
Inazo Nitobe fue un educador, político y escritor japonés. Nacido en Iwate, hijo de un samurái del clan Morioka, se formó en la Escuela de Agricultura de Sapporo y la Universidad Imperial de Tokio, que abandonó para ir a estudiar política y relaciones internacionales a Estados Unidos. Después de regresar a Japón en 1891, desempeñó cargos importantes como profesor de la Escuela de Agricultura de Sapporo, profesor de la Universidad Imperial de Tokio y primer presidente de la Universidad Cristiana para Mujeres de Tokio. Una de sus contribuciones más notables fue la educación basada en el personalismo, que puso en práctica cuando fue presidente de la Primera Escuela Superior de Tokio. También desempeñó cargos importantes como hombre de Estado. Fue administrador colonial en Taiwán, subsecretario general de la Sociedad de las Naciones y más tarde presidente del Consejo Japonés del Instituto de Relaciones del Pacífico. Además, Nitobe fue elegido miembro de la Cámara de los Pares. Goza de fama mundial por haber escrito Bushido. El código del samurái (1900).