Esta novela histórica -obra póstuma e inédita de Ignacio Gracia Noriega- gira en torno a la confección de la Cruz de los Ángeles para narrar el vínculo del rey Alfonso II con Oviedo, donde nace y pasa su infancia, y a donde trasladará la Corte asturiana.
La narración se sitúa entre los siglos VIII y IX. Alfonso II es un compendio de monarca medieval, guerrero y piadoso: un rey cruzado y un rey peregrino. La Cruz de los Ángeles, que hoy podemos disfrutar en la Catedral de Oviedo y que es símbolo de la ciudad, además del sentido religioso tiene un sentido guerrero y de afirmación real.
Intrigas palaciegas, las relaciones diplomáticas con Carlomagno, la batalla de Roncesvalles, la edificación de Santullano y de la muralla ovetense, el origen del Camino Primitivo, el traslado del Arca Santa desde el Monsacro, son sólo algunas de las historias que se van entrelazando a lo largo de la novela.












