¿Y si el chico del que te enamoraste a los dieciocho reaparece doce años después … como tu jefe?
Lis conoció un verano a Marcos. Era guapo, besaba como nadie y le puso su nombre a una estrella. Prometieron llamarse. Pero Lis, experta en perder cosas, también perdió su número. Y Marcos, tras llamar y que le contestara un señor de Soria, la dio por perdida para siempre.
Hasta que la vida los vuelve a juntar…
Doce años después, Lis está a punto de firmar su carta de dimisión tras descubrir que su novio —y jefe de Recursos Humanos— le pone los cuernos con otra compañera.
Y, entonces, aparece él.
Marcos: más guapo (guapísimo), más distante… y ahora, su CEO.
Marcos no piensa dejarla marchar. No solo porque jamás la ha olvidado, sino porque Lis, con su caos y su creatividad sin frenos, es imprescindible para la empresa.
Y le propone un trato: fingir que son pareja. Ambos ganan. Ella fastidia a su ex. Él se libra de Sofía, la vecina perfecta, con la que su abuela insiste en emparejarle domingo tras domingo.
Lis se lo piensa. Pero acepta. Y empieza a recordar por qué Marcos le puso el mundo del revés hace doce años.
Las chispas se avivan. Y un viaje de trabajo los lleva bajo el mismo cielo donde aún brilla aquella estrella, testigo de lo que fueron y de lo que podrían volver a ser.
Pero no todo es tan fácil cuando ella tiene un máster en relaciones desastrosas. Y él un miedo irracional a perder lo que más quiere.
¿Podrán reescribir la historia que nunca terminó? ¿Y si el destino solo estaba esperando el momento perfecto para reunirlos?
Una comedia romántica, alocada, gamberra... con miles de líos, segundas oportunidades y un jefe cañonazo.


















