María tiene 39 años. Es una mujer con sobrepeso, independiente y segura de sí misma, aunque emocionalmente herida. Tras dar una nueva oportunidad al hombre con el que mantiene una relación —y sentirse ingenua por haber vuelto a confiar— decide hacer las maletas y volar a Corea del Sur en busca de sí misma.
Allí, una inesperada cadena de coincidencias la lleva a conocer a un famoso cantante y actor de k-dramas, con quien establece una conexión tan profunda como imprevisible. Lo que comienza como un vínculo marcado por las diferencias culturales, la fama y las inseguridades físicas se transforma en una historia de amor llena de obstáculos, pasión, ternura y redención.
La vida no es un k-drama… ¿o quizá sí?
Esta novela apuesta por la inclusión, la sensibilidad emocional, el choque cultural y el derecho a amar sin importar la talla, la edad o el lugar de origen. Un homenaje a todas aquellas personas que nunca se vieron reflejadas en un cuento de hadas, pero que también merecen uno.












