Oscar Wilde nació en Irlanda en 1854 y murió en Francia en 1900, destacado poeta, escritor, dramaturgo y de reconocido ingenio que afloró a temprana edad. Curiosamente, el autor británico fue educado en casa hasta los 9 años, recibiendo una educación casera pero culta por parte de sus padres.
Entre sus cualidades, Oscar Wilde se mostró interesado por el movimiento esteticista, del “arte por el arte” y por la poesía. Además, seguramente influenciado por el carácter filántropo de su padre, se posicionó políticamente por un socialismo de carácter anarquista que le costó más de un disgusto con las autoridades.
Fue un personaje extrovertido, único, rompedor y que en algunos momentos estuvo inmerso en un escándalo por romper con las normas sociales de la virilidad. Llegó a ser acusado de ser homosexual, un delito en aquella época.
Oscar Wilde nació en Irlanda en 1854 y murió en Francia en 1900, destacado poeta, escritor, dramaturgo y de reconocido ingenio que afloró a temprana edad. Curiosamente, el autor británico fue educado en casa hasta los 9 años, recibiendo una educación casera pero culta por parte de sus padres.
Entre sus cualidades, Oscar Wilde se mostró interesado por el movimiento esteticista, del “arte por el arte” y por la poesía. Además, seguramente influenciado por el carácter filántropo de su padre, se posicionó políticamente por un socialismo de carácter anarquista que le costó más de un disgusto con las autoridades.
Fue un personaje extrovertido, único, rompedor y que en algunos momentos estuvo inmerso en un escándalo por romper con las normas sociales de la virilidad. Llegó a ser acusado de ser homosexual, un delito en aquella época.
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Novelista, poeta, crítico literario y autor teatral de origen irlandés, gran exponente del esteticismo, Oscar Wilde conoció el éxito desde sus comienzos gracias al ingenio punzante y epigramático que derrochó en sus obras, dedicadas casi siempre a fustigar a sus contemporáneos. Defensor del arte por el arte, sus relatos repletos de diálogos vivos y cargados de ironía provocaron feroces críticas de los sectores conservadores, que se acentuaron cuando Wilde fue acusado y condenado por su homosexualidad, lo que originó el declive de su carrera literaria y de su vida personal. Entre sus obras destacan las cuatro comedias teatrales El abanico de lady Windermere (1892), Una mujer sin importancia (1893), Un marido ideal (1895) y La importancia de llamarse Ernesto (1895), El fantasma de Canterville o El retrato de Dorian Gray, su única novela.