¿Qué lugar ocupan en una vida esos fragmentos de lenguaje que sobreviven al sentido? Desde las primeras elaboraciones de Sigmund Freud hasta la última enseñanza de Jacques Lacan, Vicente Palomera explora la incidencia de esos sedimentos que el inconsciente conserva y que retornan en los síntomas, los fantasmas, las modalidades de goce y las creaciones del sujeto. A través de textos que articulan teoría, clínica, literatura y arte, el autor muestra cómo pequeñas piezas de la lengua pueden orientar un destino, marcar una existencia o funcionar como recurso frente al sufrimiento. Un recorrido riguroso y sensible por los efectos más íntimos del lenguaje sobre la subjetividad.

























