In this Mark Twain’s "What Stumped the Blue Jays", he writes about a blue jay that comes across a mystery. He came across a loghouse and was struck by it. He accidentally dropped an acorn that he had on his mouth into a hole. The perplexing confusion occurs when the sound of the acorn falling did not appear, leading to him asking for help from other blue jays. None of the blue jays were able to hear any noise, the more they have acorns inserted into the strange hole the more confused they became, as there were no sound of the acorns falling.
In this story, Twain is signifying that the blue jays are actually humans, and are very similar in their approaches in dealing with a funny situation.
Casi todo el mundo sabe hoy quien es Mark Twain, pero pocos saben que su verdadero nombre era Samuel Langhorne Clemens y que nació prematuramente en Florida, en el Estado de Missouri, en 1835. A los veinte años, tras haber sido tipógrafo en un pueblo del Mississipi, vagabundeaba ya por el Estado de Nevada en busca de plata, que jamás encontró, y a los 35, era hombre casado y célebre. Inquieto, aventurero y vital en su juventud, en la madurez, no contento con el éxito como escritor, cayó presa del afán de dinero, que le llevó a arruinarse en más de una ocasión y a alejarse de su mujer y de sus hijas. Su vida fue la de un hombre contradictorio, eternamente insatisfecho. Treinta y siete volúmenes ocupa su obra completa, lo cual nos indica lo poco que sabemos del creador de los inefables Tom Sawyer y Huckleberry Finn, compañeros inseparables de nuestra infancia.