Las organizaciones del siglo XXI se enfrentan a un reto mayúsculo: retener el talento ha pasado a mejor vida, hoy hay que enamorarlo para que aporte el valor que exige un mercado cada vez más convulso e imperativo. Liderazgo sin sombras conecta de manera brillante el pensamiento filosófico con los retos del liderazgo contemporáneo, y ofrece una perspectiva que responde a las demandas de las nuevas generaciones de profesionales, educadas en un hedonismo de derechos y dádivas más que en un estoicismo de obligaciones y compromisos.