La tradición gastronómica del pueblo originario de Culhuacán, ubicado en el sureste de la Ciudad de México, se remonta a su pasado prehispánico y pervive en sus actividades cotidianas, transmitida oralmente por sus habitantes durante generaciones. A partir de sus experiencias con amas de casa y cocineras en el Centro Comunitario Culhuacán, en el Exconvento de San Juan Evangelista, Ana Graciela Bedolla se dio a la tarea de recopilar recetas de cocina de los más variados alimentos y bebidas —guisados, mextlapiques, salsas, panes y dulces—, consciente de la importancia de preservar el patrimonio cultural de la región debido a su valor histórico, social, ritual y ambiental. En las más de 120 recetas que conforman este volumen es posible reconocer los vestigios de procesos como la domesticación de animales, el cultivo de plantas y el mestizaje, así como de ritos y expresiones de la cosmovisión indígena. Asimismo, constatan la rica biodiversidad de la antigua zona lacustre del Valle de México: numerosas especies de peces, aves, mamíferos y reptiles, así como verduras, semillas y granos —de manera destacada, varios tipos de maíz—, algunos de ellos en peligro de extinción en el siglo XXI.












