Flor de mayo (1895) narra la vida dura y apasionada de los pescadores del litoral valenciano, un mundo dominado por el mar, la pobreza y unas leyes no escritas donde el honor, la rivalidad y el destino marcan la existencia de los hombres y las mujeres que lo habitan. A través de conflictos familiares, amores truncados y enfrentamientos entre clanes, Blasco Ibáñez retrata una comunidad cerrada, sometida a la fatalidad y a la violencia latente que surge tanto de la naturaleza como de las pasiones humanas.
Con una prosa enérgica, luminosa y profundamente realista, el autor convierte el mar Mediterráneo en una fuerza omnipresente, tan hermosa como implacable. Lejos de cualquier idealización marinera, Flor de mayo ofrece una visión cruda y poderosa de la vida en la costa valenciana, donde la lucha por la supervivencia se mezcla con el orgullo, el deseo y la tragedia. La novela es una de las grandes obras del ciclo valenciano de Blasco Ibáñez y un retrato intenso de una sociedad atrapada entre la tradición, la miseria y el poder inexorable del mar.

















