En Soy un Gato, un gato sin nombre observa la vida cotidiana de su dueño, un profesor de escuela, y de las personas que lo rodean en el Japón de la era Meiji. A través de sus comentarios, describe conversaciones, costumbres y comportamientos de una pequeña burguesía intelectual, registrando con distancia e ironía las dinámicas sociales, las pretensiones y las contradicciones de quienes frecuentan la casa del maestro.











