Es imposible entender el siglo xix español y por tanto el xx, sin tener en cuenta la compleja personalidad y doctrina de Juan Donoso Cortés, sin duda de ningún tipo, el español que más prestigio ha tenido en Europa y en Iberoamérica y prácticamente el único que se cita, muchas veces para criticarlo, y se sigue estudiando. Personaje de amplias lecturas, enemigo acérrimo del carlismo. Constructor del Estado liberal en España en su fórmula de Monarquía Constitucional, y fundador del Partido moderado. Fino analista político, profundamente europeo, cuya situación política y diplomática seguía con interés y trataba de explicar a la sociedad española con una clara inteligencia. Como buen romántico, hombre contradictorio, siempre fiel a sí mismo, y siempre defensor de la libertad. Su lectura como pensador político obliga a pensar. «La legalidad, todo por la legalidad, todo para la legalidad, la legalidad siempre, la legalidad en todas circunstancias, en todas ocasiones: las leyes se han hecho para las sociedades, y no las sociedades para las leyes. Todo para la sociedad, todo por la sociedad, la sociedad siempre, la sociedad en todas circunstancias, la sociedad en todas ocasiones. Cuando la legalidad basta para salvar a la sociedad, la legalidad; cuando no basta, la dictadura. Palabra tremenda, aunque no tanto como revolución, que es la más tremenda de todas. Se trata de escoger entre la dictadura de la insurrección y la dictadura del Gobierno. En este caso yo escojo la dictadura del Gobierno, como menos pesada y menos afrentosa. Se trata de escoger entre la dictadura que viene de abajo y la dictadura que viene de arriba; yo escojo lo que viene de arriba, porque viene de regiones más limpias y serenas. Se trata de escoger entre la dictadura del puñal y la dictadura del sable; yo escojo la dictadura del sable, porque es más noble. Al votar nos dividiremos. Vosotros votaréis lo más popular; nosotros lo más saludable».












