Pablos nace pobre en Segovia, hijo de un barbero ladrón y una madre hechicera, y desde niño aprende que en la España del Siglo de Oro sobrevivir exige tanto ingenio como estómago. Sirve a un hidalgo hambriento que finge riqueza con un palillo de dientes, mendiga junto a pícaros y tullidos profesionales, roba, engaña y es engañado, y persigue sin descanso el sueño imposible de ser tenido por caballero. Con una prosa afilada como navaja, Francisco de Quevedo convierte la picaresca en un espejo despiadado de la miseria, la hipocresía y el hambre de ascenso social de toda una época. Historia de la vida del Buscón es una de las cumbres de la literatura española: cruel, hilarante y de una modernidad asombrosa cuatro siglos después.






















