En la última década, el nombre de Antonio Gramsci ha pasado a estar en boca de una gran parte del mundo intelectual y político. Antiguos y nuevos militantes, periodistas y editores, profesores y estudiantes han empleado el arsenal teórico gramsciano y pretendido hacerlo suyo.
La organización de la cultura va más allá de los usos fragmentarios de Gramsci y propone una revisión de su pensamiento a partir de l estudio integral de los Cuadernos de la cárcel (1929-1935) . Frente al Gramsci más esquemático de la «hegemonía cultural», Manuel Romero rescata la potencia teórica de su filosofía de la praxis y esboza la imagen de un pensador poliédrico que aportó claves fundamentales para comprender el despliegue histórico, institucional y antropológico del capitalismo.
Este ensayo amplía el horizonte del marxismo y reactualiza la crítica gramsciana para invitarnos a reflexionar sobre qué significa hoy disputar la cultura.













