Ríete de tu síndrome de impostora: no estás sola. Soy la nueva es un espejo divertido y feroz de la vida laboral y sentimental contemporánea.
Está claro que el crossfit no es lo suyo, aunque se lo ha tomado con «deportividad» y, después de desmayarse, ha salido en camilla saludando cual papisa. Tampoco la tecnología —ha terminado una videollamada en grupo con su superjefa conectada por pulsar el botón que no era— ni asimilar con dignidad las novatadas —como una reunión telemática en pijama—, y mucho menos ese raro lenguaje de las multinacionales, donde convention, mission, marketing, compliance o bussiness review year over year cada Q están a la orden del día…
No es aún lo suyo, pero a Antía le ilusiona su nuevo trabajo como gestora de contenidos senior de la extraexitosa plataforma en streaming Sky Coast, le gustan su jefe y su superjefa, y mucho más aún ese buenorro con el que se ha topado en el office…
Obvio que hay peros, qué sería la vida sin ellos. En su nueva y moderna empresa, además del siempre sospechoso «hay que arrimar el hombro, que estamos todos en el mismo barco» y del más sospechoso aún «los sueldos son lo que son, pero mira qué beneficios (sobre todo, para actividades deportivas saludables y mindfulness, no sea que caiga una baja prolongada por ansiedad), los comportamientos machistas high standing campan por sus respetos (eso sí, con un canal de denuncias que lo mismo vale para un roto que para un descosido).
¿Sobrevivirá la entusiasta Antía a tanto business first y business as usual?
Beatriz Arias, que sabe bien de lo que habla, retrata en su novela con mucho mucho humor cómo es ser la nueva en la empresa soñada.























