Desde muy pequeño, Cristian lo tenía prácticamente todo, hasta que la tecnología llegó a sus manos. Caer en la tentación de esta era digital fue inevitable y, como consecuencia, todo se torció. Su mundo social y familiar se hizo añicos, y su vida llegó a un límite insospechado en el que ya no parecía él mismo. Los problemas no dejaban de llegar.
Pero, como el tiempo pone cada cosa en su lugar y el destino es imparable, Cristian vivirá momentos únicos gracias a un amigo que quizá le abra los ojos. También resurgirá de sus cenizas, sobre todo gracias a su amor por la música y por un grupo de pop rock que arrasa en las listas de ventas.
El poder de la melodía
desplegará su magia.
El efecto de un simple beso
convertirá en felicidad
todo lo que toque.



