¿Y si la felicidad no fuera un destino, sino una forma de orden interior? En La Geometría de la Felicidad, Martín Virasoro propone comprender la vida emocional como una arquitectura interior. A través de figuras simples —el punto, la recta, el círculo— traza mapas simbólicos que nos ayudan a entender nuestras emociones, ordenar el caos interno y tomar decisiones más auténticas. Porque a veces no se trata de cambiar la vida, sino de cambiar la forma en que la miramos.












