¿Por qué es tan fácil ser desleal, envidiar, desear mal al que triunfa, comentar "algo habrá hecho", pensar que los demás nos quieren perjudicar, desconfiar, tender a rechazar al inmigrante o al diferente, sentir rencor incluso por quien nos ha ayudado, ser desagradecido, etc.? Y ¿Por qué nos resulta tan difícil admirar a quien prospera (recordemos la frase de Jesús "nadie es profeta en su tierra"), ser hospitalarios, estar dispuestos a ayudar y perdonar u olvidar cualquier pequeña ofensa, etc.? ¿Por qué actuamos siempre de forma egoísta? Buscando respuestas, mis reflexiones me han llevado a intentar conocer al ser humano y a las leyes o normas que se repiten en sus ya muchos años de Historia,

Las tres leyes que esclavizan al Homo Sapiens, a mi manera : Saga: Educación para la ciudadanía, a mi manera (1)
Escrito por José Antonio Torrealday Llona










