Über dieses Buch

Pocas figuras de la historia japonesa han recibido tanta atencion como los ninjas . El cine, la literatura y la cultura de masas los han convertido en guerreros vestidos de negro, enmascarados y dotados de habilidades casi sobrenaturales. Pierre-François Souyri, historiador especializado en el Japón medieval, parte precisamente de esa imagen para desmontarla y reconstruir, a partir de las escasas huellas que dejaron en las fuentes, la realidad de los shinobi.

Su investigación sitúa a estos hombres en el convulso Japón del siglo XV, en plena época de los señores de la guerra. Los ninjas buscaban ante todo pasar inadvertidos: vestían como la población común, se confundían con el entorno y hacían de la discreción una de sus principales armas. Esa misma invisibilidad explica en parte la dificultad de rastrearlos históricamente. Las fuentes los presentan con frecuencia de manera despectiva, como ladrones, espías, asesinos o agentes de la subversión, términos que revelan también la posición marginal y ambigua que ocupaban.

Souyri sigue esas pistas fragmentarias para reconstruir su actividad y mostrar cómo algunos de estos combatientes, obligados a practicar formas de guerrilla en las montañas próximas a Kioto, desarrollaron técnicas de lucha adaptadas a un contexto de guerra y espionaje. Con el tiempo, sus conocimientos y capacidades los llevaron a desempeñar funciones de espías y mercenarios al servicio de los shogunes Tokugawa.

El resultado de esta investigación en un ensayo sobre la violencia y la supervivencia en el Japón de los samuráis que separa cuidadosamente realidad y leyenda. Frente a los mitos fraguados a lo largo de los siglos XIX y XX, Souyri devuelve a los ninjas su contexto histórico y social, mostrando a unos hombres, pero también mujeres, menos heroicos de lo que propone su imagen legendaria, pero mucho más complejos e históricamente significativos.