Alicia en el país de las maravillas nos transporta a un mundo de fantasía, lleno de personajes extravagantes y situaciones hilarantes. Comienza con Alicia persiguiendo a un conejo con mucha prisa hasta una simple madriguera. En su interior, descubre un universo que le llevará a vivir un sinfín de aventuras.
Disfrutable a cualquier edad, esta historia llena de ingenio, humor y matemáticas, trata una gran variedad de temas, incluyendo la locura, el tiempo, la lógica y la identidad.
Escrita por Lewis Carroll (pseudónimo de Charles Dodgson) a mediados del siglo XIX, ya forma parte del imaginario colectivo, al que sólo pueden aspirar las grandes obras de la Literatura.
Charles Lutwidge Dodgson, matemático, lógico y escritor británico más conocido por el seudónimo de Lewis Carroll, nació en Daresbury, Cheshire, en 1832, y murió en Guildford en 1898. Durante cerca de cuarenta años fue profesor de matemáticas en Oxford, y junto con el también lógico George Boole procedió a una axiomatización de la lógica. Pero, sin duda, lo que le ha hecho universalmente conocido son sus historias para niños, historias donde desplegó todo su talento para jugar —y hacernos reflexionar— con el absurdo, el sinsentido y la magia de algunas paradojas lógicas. Carroll, que también gustaba de fotografiar niñas, y que ha dejado una galería de ambiguos retratos infantiles, es autor de Alicia en el país de las maravillas (1865), A través del espejo (1872), La caza del Snark (1876) y Silvia y Bruno (1889).