El hombre añora la fe espontánea de su niñez y tiene sed de Dios, pues solo Él es "fuente de toda santidad". El episodio evangélico de la mujer samaritana ofrece claves para colmar esa sed.
La fuente de toda santidad
La alegría de Belén
Scott Hahn
bookEl Fundador del Opus Dei. I. ¡Señor, que vea!
Andrés Vázquez de Prada
bookMirarán al que traspasaron
Pedro Beteta López
bookEl viaje de la oración
Rafael García García
bookMemoria ingenua
Alfons Balcells
bookEs Cristo que pasa : Edición crítico-histórica
Antonio Aranda Lomeña, Josemaría Escrivá de Balaguer
bookÁlvaro del Portillo. Un hombre fiel
Javier Medina Bayo
bookLa vida en Dios
Un cartujo
bookAmar y ser feliz
Javier Fernández-Pacheco
bookLa plenitud del amor : Los mandamientos de Jesús
Jorge Ordeig Corsini
bookEl hombre nuevo
José Morales Marín
bookEl Fundador del Opus Dei (III) : Los caminos divinos de la tierra
Andrés Vázquez de Prada
book