El Trío Terrible, 3. Esta capa se escapa

Barry es un lémur con una caligrafía preciosa. Zeb, una cebra que se camufla en los pasos de peatones. Y Marga, una pingüina cuyo mayor talento es cocinar macarrones con queso. Los tres trabajan en el Café de los Superhéroes, donde nunca entra nadie porque, seamos sinceros, sus poderes apestan. Pero un día aparece una caja de objetos perdidos y, en el fondo, una capa de lunares que hace volar a quien se la pone. Barry no puede resistirse. Se lanza al cielo, atrapa a una banda de lobos ladrones con un rotulador gigante y se convierte en el héroe más famoso de la ciudad: el Héroe Enmascarado. Eso sí, el helado que tenía que comprar se derrite por el camino y sus amigos no se lo perdonarán, pero eso es otra historia. El problema llega cuando descubren que la capa pertenece a la Emú, una superheroína cuyo poder consiste, literalmente, en patear culos. Ninguno quiere ser quien se la devuelva y, en el forcejeo por pasarse el marrón, la capa se rasga por la mitad. Los intentos de arreglarla con cinta adhesiva, grapas y macarrones con queso solo empeoran las cosas. Y la Emú ya está llamando a la puerta...

Über dieses Buch

Barry es un lémur con una caligrafía preciosa. Zeb, una cebra que se camufla en los pasos de peatones. Y Marga, una pingüina cuyo mayor talento es cocinar macarrones con queso. Los tres trabajan en el Café de los Superhéroes, donde nunca entra nadie porque, seamos sinceros, sus poderes apestan. Pero un día aparece una caja de objetos perdidos y, en el fondo, una capa de lunares que hace volar a quien se la pone. Barry no puede resistirse. Se lanza al cielo, atrapa a una banda de lobos ladrones con un rotulador gigante y se convierte en el héroe más famoso de la ciudad: el Héroe Enmascarado. Eso sí, el helado que tenía que comprar se derrite por el camino y sus amigos no se lo perdonarán, pero eso es otra historia. El problema llega cuando descubren que la capa pertenece a la Emú, una superheroína cuyo poder consiste, literalmente, en patear culos. Ninguno quiere ser quien se la devuelva y, en el forcejeo por pasarse el marrón, la capa se rasga por la mitad. Los intentos de arreglarla con cinta adhesiva, grapas y macarrones con queso solo empeoran las cosas. Y la Emú ya está llamando a la puerta...