Era un talentoso y esbelto futbolista.
Ya no.
Su abdomen y su cintura no son lo que eran. En absoluto.
Pero su mirada y presencia sí.
Ha conseguido ver las cosas con claridad.
En aquel restaurante de lujo, se percata perfectamente de todas las miradas de repugnancia hacia un cuerpo que, en todos ellos, desata una reacción de rechazo. Incluido el camarero, que no ha dudado en catalogarle como "el gordo de ahí".
Pero la persona que tiene delante no. La persona que tiene delante también ha conseguido ver con claridad.
No es casualidad que se hallen juntos. Sentados uno frente al otro.
Justo aquí, justo ahora.
Uno delgado y otro super obeso. Diferentes pero iguales. La misma esencia. El mismo interior, pero, aparentemente a lados opuestos de la película que han de ofrecernos que son sus vidas. Como Al Pacino y Robert de Niro en la escena de la película Heat. En el fondo, se confiesan cosas que a nadie le han contado. En el fondo, amigos.
Un vínculo que sobrepasa cualquier explicación.
JUSTO AQUÍ, JUSTO AHORA es la historia de estos dos treintañeros cualquiera, simplemente extraordinarios, hasta el momento en el que se conocieron y sus vidas dejaron de ser las mismas.
