Sam tiene 25 años, vive en un pequeño pueblo de Irlanda y siente que no encaja en ningún lugar. Tiene un trabajo que no lo apasiona, no termina de encontrar su rumbo y carga con una certeza extraña que nadie a su alrededor comprende: que hay algo más allá de lo que los ojos pueden ver.
Cuando su familia lo convence de visitar a una psicóloga, Sam intenta adaptarse al mundo "real". Pero esa misma noche, al cerrar los ojos, todo cambia. Una enviada de otro mundo aparece en sus sueños, y Sam reconoce todo lo que siempre creyó: él no es quien cree, sino que viene de Esferian, un mundo donde la magia es real y las personas viven para siempre. Pero su reino está en peligro, y solo él puede salvarlo.
El problema es que, para hacerlo, primero tendrá que creer en sí mismo.
























