El París del siglo XIX es el escenario de esta novela, pero no el París refinado y glamuroso que todos asocian, sino el olvidado, el periférico, el que la modernidad decide ignorar. La pensión de la viuda Vauquer es a donde ha ido a parar el señor Goriot, padre que ha dado todo a sus hijas, incluso su dignidad. Allí será víctima de humillaciones, del desprecio de sus hijas y yernos, será víctima, después de todo, de la vida. Dentro de los vecinos de este honorable señor se encuentran Eugène de Rastignac y el señor Vautrin. Juntos, estos dos personajes reflejan el bien y el mal; los buenos valores frente a la hipocresía de la vida moderna.
Honoré de Balzac nació en Tours Francia, en 1799. Fue un escritor prolífico, con un gran sentido de la realidad, pese a su fecunda y desbordante imaginación. El conjunto de su múltiples novelas representa para el lector de hoy la auténtica historia de la vida cotidiana de la primera mitad del siglo XIX. Murió en el año 1850.