Malini ha reclamado el trono que le corresponde como emperatriz de Parijatdvipa, tal como los dioses profetizaron. Sin embargo, para ganarse el apoyo del sacerdocio debe considerar una idea terrible: quemarse en el trono para sellar su legado, o bien encontrar a otra persona dispuesta a ocupar su lugar en la pira.
A su vez, un misterioso yaksa yace bajo las aguas inmortales a las que Priya ha sobrevivido. Promete protección para Ahiranya, solo a cambio de un sacrificio que Priya deberá ofrecer.
Dos mujeres que alguna vez se amaron, ahora deben enfrentarse. Pero cuando un antiguo enemigo se levanta para amenazar el mundo, Priya y Malini tendrán que luchar juntas una vez más para evitar que sus reinos y su futuro se conviertan en cenizas.




