Una soleada mañana de invierno, Marta decide dar un paseo junto al mar y se encuentra con un misterioso bolso aparentemente abandonado. En su interior descubre un enigma que se siente impulsada a resolver. Este hallazgo desencadenará una serie de recuerdos y decisiones que transformarán su insatisfecha vida, a la que decide enfrentarse con una mirada madura capaz de resignificar su pasado. El descubrimiento abre una grieta en el tiempo que la conduce a una nueva comprensión de la realidad. Rozando sutilmente las teorías de la mecánica cuántica, Marta llegará a intuir que la muerte, al igual que la luz, puede ser onda y partícula al mismo tiempo, y que las personas que amamos nunca se marchan del todo: solo esperan al observador adecuado para revelar que lo que llamamos "final" es, en realidad, otra forma de presencia. Se trata de una obra de carácter intimista en la que se entremezclan lo cotidiano, lo científico y el suspense, con un enfoque claro sobre la identidad, el deseo de cambio, la fuerza del vínculo afectivo y la espiritualidad en torno a la pérdida.
Cuando ya no esperaba nada de la vida, el hallazgo de aquel bolso abrió una grieta en el entramado de lo cotidiano y arrastró a Marta a un lugar donde el tiempo se pliega y quienes se fueron vuelven a hablar.






















