Una
novela que entre el suspense y el romance transporta al lector al Londres de la
época victoriana.
Londres,
1890. Rachel
Baynes tenía que ingresar en la banda de Sherwood, un grupo de ladrones que
llevaba años manteniendo en vilo al rico West End de la ciudad. Sin embargo, a
pesar de hacerlo, acaba perdiendo a la persona que motivó su adhesión, así que
ahora lo que desea es marcharse. Cuando, durante un robo, se produce un
asesinato, le parece que es el momento adecuado… Todo saldrá bien a partir de
ahora… Pero entonces, aparece en su vida William McFarlane. Y ojalá no fuera
así, pero… trabaja en Scotland Yard y no busca otra cosa que atrapar a los ladrones
de la banda y llevarlos ante la justicia.
