Mestiza alazana compendia diversos géneros literarios. En sus páginas se entrecruzan la poesía, la crónica, el cuento y la dramaturgia para ubicarnos, en su mayoría desde la visión de un niño y un adolescente, entre la selva del Caquetá y la capital de Colombia.
Sus líneas hacen evocaciones ficticias de los primeros contactos con la muerte, el abandono, el erotismo y el narcotráfico.
La generación que creció durante los años del narcoterrorismo de los 90 en Colombia reconocerá muchos temas aquí presentes. Los que no, se aventurarán en un viaje entre ríos, carreteras, selvas, montañas y ciudades en un país fascinante y aterrador.


