La muerte de Iván Ilich

«Me voy de esta vida con la conciencia de que he estropeado todo lo que me fue concedido».

Iván Ilich ha sido un buen juez, un hombre respetable, un marido y un padre sin reproches. Ha vivido como se espera que viva alguien de su posición. Pero cuando la enfermedad lo golpea, descubre que nadie a su alrededor es capaz de acompañarlo de verdad. Su mujer calcula, sus colegas especulan, sus médicos esquivan. Solo Guerasim, el joven campesino que lo cuida, lo trata sin artificios ni distancia. Y es precisamente esa sencillez la que empuja a Iván Ilich a cuestionar, por primera vez, el sentido de su propia existencia.

La muerte de Iván Ilich es una hermosa meditación sobre el destino humano y el sentido de la existencia. Un relato único que describe con precisión implacable la soledad absoluta del hombre ante la muerte. Editado con la traducción impecable de Alejandro Ariel González, incluye un posfacio de Henri Troyat, el gran biógrafo de Tolstói, que sitúa la obra en el momento de crisis espiritual que transformó al autor ruso para siempre.

Om denne bog

«Me voy de esta vida con la conciencia de que he estropeado todo lo que me fue concedido».

Iván Ilich ha sido un buen juez, un hombre respetable, un marido y un padre sin reproches. Ha vivido como se espera que viva alguien de su posición. Pero cuando la enfermedad lo golpea, descubre que nadie a su alrededor es capaz de acompañarlo de verdad. Su mujer calcula, sus colegas especulan, sus médicos esquivan. Solo Guerasim, el joven campesino que lo cuida, lo trata sin artificios ni distancia. Y es precisamente esa sencillez la que empuja a Iván Ilich a cuestionar, por primera vez, el sentido de su propia existencia.

La muerte de Iván Ilich es una hermosa meditación sobre el destino humano y el sentido de la existencia. Un relato único que describe con precisión implacable la soledad absoluta del hombre ante la muerte. Editado con la traducción impecable de Alejandro Ariel González, incluye un posfacio de Henri Troyat, el gran biógrafo de Tolstói, que sitúa la obra en el momento de crisis espiritual que transformó al autor ruso para siempre.