Novelista, poeta, crítico literario y autor teatral de origen irlandés, gran exponente del esteticismo, Oscar Wilde conoció el éxito desde sus comienzos gracias al ingenio punzante y epigramático que derrochó en sus obras, dedicadas casi siempre a fustigar a sus contemporáneos. Defensor del arte por el arte, sus relatos repletos de diálogos vivos y cargados de ironía provocaron feroces críticas de los sectores conservadores, que se acentuaron cuando Wilde fue acusado y condenado por su homosexualidad, lo que originó el declive de su carrera literaria y de su vida personal. Entre sus obras destacan las cuatro comedias teatrales El abanico de lady Windermere (1892), Una mujer sin importancia (1893), Un marido ideal (1895) y La importancia de llamarse Ernesto (1895), El fantasma de Canterville o El retrato de Dorian Gray, su única novela.
Herbert George Wells (Gran Bretaña, 1866-1946). Periodista, ensayista y novelista mundialmente conocido por sus obras de ciencia ficción. Una figura fundamental del pensamiento occidental del siglo XX.
Mary Shelley (1797-1851) es una de las escritoras más importantes e influyentes de las letras británicas del siglo XIX. Su poderosa imaginación y su inagotable sed de concimiento le llevaron a concebir Frankenstein, una de las novelas más leídas y estudiadas desde su publicación. Además escribió otras novelas, como El último hombre o Perkin Warbeck, y un buen número de relatos.
Edgar Allan Poe hijo de unos actores ambulantes de teatro, se quedó huérfano a los dos años. Fue criado por John Allan, un hombre de negocios rico, y educado en Inglaterra y Norteamérica. Su vida universitaria fue rebelde y libertina, en esta época es cuando el poeta empieza a beber, hasta que es expulsado de la Universidad de Virginia por jugador. En 1827 escribió su primer volumen de poesías, Tamerlán, en la que se denota una leve inclinación byroniana. En 1830 lo admitieron en la Academia Militar de West Point, de la que pronto fue expulsado. A partir de entonces se inicia su agitada carrera literaria.Vivía al día, como periodista con un sueldo mediocre, pero estas actividades lo llevaron a conseguir muchos trabajos en calidad de colaborador y posteriormente, llegar a la dirección de numerosos periódicos, entre ellos el Southern Literary Messenger, el cual se convirtió bajo su dirección en el más importante periódico del sur. Por todos estos empleos recibía un sueldo mísero, pero a cambio le daban la oportunidad de publicar sus relatos, lo que le proporcionó fama; sin embargo, la mayor parte del tiempo vivió el la más absoluta miseria, con algunos lapsos de relativa calma.
Victor Hugo (Besançon, 1802-París, 1885) es quizá el escritor más representativo de las letras francesas del siglo xix. De vocación temprana, comenzó su andadura literaria con Odas y poesías diversas (1822), su primera obra poética. Muy pronto fue considerado el jefe de las filas del Romanticismo francés y sus obras encontraron un reconocimiento generalizado debido, fundamentalmente, al virtuosismo de su prosa y a la elección de unos argumentos en los que se entremezclan a la perfección lo misterioso y sobrenatural con la denuncia social más inteligente y certera. Entre sus obras más destacadas se encuentran Las orientales (1829), Nuestra señora de París (1830), Ruy Blas (1838), Los miserables (1862) o Los trabajadores del mar (1866), además de un buen número de obras teatrales, poemas, ensayos históricos y discursos políticos. Victor Hugo murió el 22 de mayo de 1885 a causa de una pulmonía. Su ataúd permaneció durante varios días bajo el arco del triunfo, donde se dice que fue visitado por cerca de tres millones de personas.
Robert Louis Stevenson (Edimburgo, Gran Bretaña, 1850 – Vailima, Samoa, 1894), hijo de un dominante constructor de faros, tuvo desde niño varias crisis pulmonares que le llevaron a una constante y nostálgica peregrinación en busca de climas más cálidos, hasta que en 1888 embarca hacia los mares del Sur y se establece en Samoa con su mujer, cumpliendo así el sueño de su corta vida. Sus estudios de náutica, que más tarde abandonaría por los de derecho, le permitieron entrar en contacto con las gentes y costumbres marineras, ingredientes fundamentales en algunas de sus obras más conocidas, como La isla del tesoro, La flecha negra o El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
Rudyard Kipling nació en Bombay, India, pero sus padres lo trasladaron a Londres a estudiar, por lo que durante unos cuantos años vivió separado de ellos. Según su familia, Kipling gozaba leyendo en voz alta sus propias historias y él mismo se reía a carcajadas de sus bromas. Al terminar los estudios, se dedicó al periodismo y a los veintiún años escribió su primer libro, al que le siguieron muchos más, entre poemas y narraciones, inspirados, en gran parte, en los viajes que durante años hizo por todo el mundo y en su interés por las ciencias naturales. En reconocimiento, el Reino Unido nombró una nueva especie de cocodrilo prehistórico con su nombre, el Goniopholis kiplingi. También se le nombró Caballero de la Orden del Imperio Británico en tres ocasiones, honores que rechazó, y en 1907 fue el ganador del Premio Nobel de Literatura más joven hasta la fecha.
Charles Dickens (Portsmuth, 1812 – Gadshill, 1870) ha llegado hasta nosotros como el autor más importante e influyente de la literatura victoriana. Sus obras y su peripecia personal, íntimamente relacionadas, plasmaron no sólo el pulso social de su época, también el terrible estado moral de una sociedad atrapada en la desigualdad y las convenciones. Dickens experimentó la miseria, el éxito popular, la cárcel, el hambre... sólo logró cumplir con el más íntimo de sus anhelos, la libertad, entregándose a la literatura. Aunque muchas de sus obras gozaron de un extraordinario favor popular, baste decir que muchas de ellas fueron publicadas por entregas, en formato folletín; serían las críticas entusiastas de George Gissing y G. K. Chesterton las que encumbrarían a Dickens como el autor más importante de la literatura inglesa del siglo XIX.
Jane Austen reflejó en su obra la vida de la clase alta inglesa de su época con un sutil espíritu crítico que la ha convertido en una de las escritoras más leídas y reconocidas, un verdadero clásico popular. Escribió seis novelas, Sentido y sensibilidad, Orgullo y prejuicio, Mansfield Park, Emma, La abadía de Northanger y Persuasión, publicada póstumamente; la novela breve Lady Susan y dos novelas inacabadas, Los Watson y Sanditon.
Nacido en Ucrania de padres polacos, se nacionalizó inglés en 1886. Después de un largo período como marinero, empezó a escribir novelas y relatos. Su experiencia en alta mar se pone de manifiesto en muchas de sus páginas. Entre sus obras más famosas cabe destacar Lord Jim (1900), El corazón de las tinieblas (1902), Nostromo (1904) y El agente secreto (1907).