«Es importante saber a dónde vas, pero más aún lo es saber de dónde procedes».
En la Córdoba del siglo X, bajo el emirato de la Dinastía Omeya y con Abderramán III aún preadolescente, uno de los nietos del Emir Abdalah es asesinado, y todas las pistas apuntan a Bagdad y al califa Al-Muktafi. Ante esto, el Emir cordobés envía una expedición formada por sus mejores hombres y valientes mujeres guerreras para descubrir qué ha sucedido.
En un largo y extraño viaje, se entrelazarán enemigos imprevistos, batallas extremas y luchas sin cuartel en un caleidoscopio de aventuras, donde también surgirán amoríos que, por prohibidos, harán tambalear la lealtad de los protagonistas. Mientras tanto, el califa de Bagdad ordena a su ejército marchar hacia Córdoba para recuperar a su desaparecida hija, a quien aún cree con vida.
Durante las travesías de ambas expediciones, en el palacio del Emir se sucederán asesinatos, conspiraciones y pulsiones sexuales que desatarán la deslealtad más básica y desafiante. Para desentrañar los misterios que amenazan lo que Abdalah más ama, se infiltra en el harén una espía muy singular.
A la par, la atracción y la pasión envolverán a unos y otros, más allá de la seguridad del palacio y sus letales eunucos, mientras un rico judío, movido por la avidez de venganza, teje sus hilos con el objetivo de derrocar a la familia Omeya y, sobre todo, al joven Abderramán III, futuro Emir.











