El derecho convencional ha adquirido un protagonismo creciente en la defensa de los derechos humanos. Su aplicación directa y preferente por parte de jueces nacionales representa un cambio sustancial en la forma en la que los Estados integran los tratados internacionales en sus sistemas jurídicos.
A través de una mirada doctrinal y jurisprudencial, la obra analiza los desafíos que implica esta incorporación normativa, su jerarquía frente a los ordenamientos internos y el rol que juegan las altas cortes nacionales en la defensa efectiva de los derechos fundamentales. Así, el autor nos invita a reflexionar sobre cuál es el verdadero alcance del derecho convencional en los sistemas jurídicos nacionales.
