En algún punto, el viaje se convierte en el destino mismo: la ciudad visitada, la persona amada, los libros leídos, los encuentros no esperados. Grandes historias se consuman en esta paradoja sin héroe ni victoria. Pero la poesía siempre nos devuelve a un lugar, al vientre de la ballena, al origen del mundo, al tiempo de uno mismo. Melville en Jerusalem es el diario poético de aquel que no se resigna con recordar, sino que retorna a un tiempo presente para salvarse en medio del naufragio, entrar nuevamente en el laberinto y volver a morir antes de encontrar la salida.
Así escribo : Reunidos por primera vez en un libro, 53 escritores mexicanos cuentan la forma en que enfrentan el misterio de la creación
ELISEO ALBERTO, Daniel Sada, José Agustín, José María Pérez Gay, Hugo Hiriart, Élmer Mendoza, Tedi López Mills, Guadalupe Nettel, Francisco Hinojosa, Héctor Aguilar Camín, Bruno Estañol, Alberto Ruy Sánchez, Ángeles Mastretta, Carmen Boullosa, Luis Miguel Aguilar, Enrique Serna, Roberto Diego Ortega, Guillermo Fadanelli, Xavier Velasco, Francisco Hernández, Eduardo Antonio Parra, Cristina Rivera Garza, Ana Clavel, Rosa Beltrán, Ana García Bergua, David Toscana, Álvaro Uribe, Rafael Pérez Gay, J.M. Servín, Silvia Molina, Mónica Lavín, Hernán Lara Zavala, Víctor Manuel Mendiola, David Miklos, Bernardo Esquinca, Claudio Isaac, Armando González Torres, Federico Campbell, Aline Petterson, Vicente Quirarte, Pura López Colomé, Gerardo De la Torre, Pablo Soler Frost, Kyra Galván, Héctor de Mauleón, Iván Ríos Gascón, Carlos Velázquez, Antonio Ortuño, Sabina Berman, Luis Jorge Boone, Myriam Moscona, Daniel Espartaco Sánchez, Antonio Ramos Revillas



