Las políticas económicas de las últimas décadas en gran parte del mundo han permitido que la riqueza se concentre en 1% de la población, una élite que además tiene secuestrada la toma de decisiones sobre el porvenir de la economía, a fin de beneficiarse de ésta. El 99% restante, por su parte, ve crecer la desigualdad, disminuir su poder adquisitivo y perder su seguridad social, mientras la comprensión de la economía se va alejando cada vez más de su alcance. En esta novela gráfica, con el guion de Raphaël Ruffier-Fossoul e ilustrada por Ludivine Stock, Thomas Porcher hace una crítica mordaz a la economía ortodoxa y aboga por un sistema más justo y equitativo que esté al servicio de la mayoría. Más aún: desmitifica preconcepciones sobre una gran variedad de temas, como el empleo, los impuestos, la austeridad, la deuda y, en particular, la idea de que la economía es sólo para expertos, y, con ello, permite reclamar el derecho a entender y cuestionar las reglas que rigen nuestra sociedad.













