Han averiguado que se necesitan 25 días de incubación y calculan que la patita lleva unos 10, pero es difícil saberlo. Las vigilancias se suceden
y deben conseguir una caja para el posible rescate. Cuando llega el día de la eclosión, la madre no está allí con la caja. Un final de misión
contrarreloj en el que será imprescindible la gestión de las peques y la voluntad de los vecinos.



