El control emocional se lleva a cabo con el objetivo de entender y controlar las emociones a las que una persona se puede ver expuesta en su día a día y que generan respuesta por parte del cuerpo hacia ellas. El control emocional puede ayudar a la persona en lo siguiente:
El control emocional ayuda a manejar mejor los problemas El control emocional ayuda a disminuir e desgaste psicológico y permite hacer frente a las dificultades que aparecen en el día a día Permite controlar los sentimientos y las emociones de la persona Genera y potencia la autoestima Da a la persona una sensación de autonomía y seguridad, así como de percepción del control de la situación Estimula las relaciones interpersonales Mejora el rendimiento de la persona en distintos ámbitos, como el laboral, el académico…












